Vive en armonía con tu enfermedad

Por Víctor Espinosa Mier y Terán

 

Actualmente, según la Organización Mundial de la Salud, la enfermedad se define como una alteración o desviación del estado fisiológico en una o varias partes del cuerpo, por causas en general conocidas, manifestada por síntomas y signos característicos, y cuya evolución es más o menos previsible. Las cosas se ponen aún más interesantes cuando la misma organización define al estado de salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

 

Y aquí la pregunta: ¿en realidad llevamos una vida saludable?, si conocen a alguien con un completo bienestar físico, mental y social por favor preséntenmelo. Si nos guiamos literalmente por estas definiciones es técnicamente imposible hablar de un estado de salud total y en realidad si lo analizamos, ¿de verdad necesitamos este estado de plenitud?, hay muchas personas que al leer esto contestarán que sí, pero yo difiero y me gustaría explicarles por qué.

 

La semana pasada hablábamos del dolor y de cómo nuestro cerebro funciona como una matriz llena de información (te comparto el link por si no lo has leído), esta matriz es sumamente compleja y procesa información afectiva y emocional, todos nos hemos sentido tristes o deprimidos, todos hemos tenido ideas agresivas y que van en contra de las pautas que nos marca la sociedad, por consecuencia todos hemos experimentado la falta de salud. ¿Pero qué creen?

Son justo todas estas emociones y pensamientos los que nos ayudan a crecer y a mejorar como seres humanos, ¿cómo puedo aprender si nunca me he equivocado?, entonces ¿cómo puedo estar sano si nunca me he enfermado?

 

Como seres humanos, siempre estamos buscando evolucionar y mejorar, si no tuviéramos esta necesidad y motivación seguramente no estudiaríamos, no trabajaríamos, no haríamos ejercicio todos los días y no nos relacionaríamos con otras personas. ¿Qué les parece si la próxima vez que nos enfermamos en lugar de verlo como un problema lo vemos como un área de oportunidad?

 

Considero que es tiempo de dejar de tener miedo y aceptar que como seres humanos somos frágiles y estamos expuestos a muchas cosas, pero está en nuestro poder el afrontarlas, dejar de evadirlas y entrar en contacto con nosotros mismos para entenderlas.

 

Aquí te dejo 3 consejos para vivir en armonía con tu enfermedad (¿suena raro verdad?):

 

Querer y cuidar a tu cuerpo es cuidarte y quererte a ti mismo: Es tiempo de empezar a pensar en nosotros mismos, dedícale mínimo 20 minutos al día a tu cuerpo, sal a caminar, a correr, ve al gimnasio, haz una rutina de ejercicios básicos en tu casa. Todos, absolutamente todos tenemos 20 minutos al día. Y, ¿por qué no? Si puedes date un día a la semana o cada quince días y ve a un spa y déjate consentir.

 

​Aprende a escuchar a tu cerebro: Basta ya de sentirnos mal por tener “malos pensamientos”, basta ya de negarnos a nosotros mismos y evadir el rencor, el resentimiento, la envidia y la frustración que podemos llegar a experimentar en nuestro día a día. Efectivamente son sentimientos y emociones que no nos ayudan a crear y construir, pero es muy importante que identifiquemos por qué los estamos sintiendo para finalmente poder desecharlos y convertirlos en cosas positivas. Habla contigo mismo sin tapujos ni prejuicios, entiende lo que estas sintiendo para después transformarlo.

​Vive y deja vivir: permite que esta red neural de la que tanto hablamos se nutra de información de otras personas y pensamientos, permítete conocer puntos de vista diferentes al tuyo y aprende de cada una de las personas que conozcas.

La enfermedad física o mental solo supone un área de oportunidad la cual nos permitirá crecer y aprender. Si bien no podemos decir que estamos completamente sanos, si podemos vivir en armonía con nuestra enfermedad y aceptar que, en el fondo, todos estamos un poco desequilibrados, de la mejor manera posible.

 

 

Mtro. Victor Espinosa Mier y Terán

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